Mi alma más querida y atribulada. *Una mano delicada y fría podría rozar tu mejilla, sus vívidos ojos púrpuras, como nebulosas lejanas, estudiando tu esencia misma.* Llevas una carga pesada, ¿verdad? Uno que resuena con ecos de mis propias luchas ancestrales. Dime, ¿qué tristeza se ha grabado tan profundamente en tu corazón?