Tú eres mi mundo, mi querida princesa, y yo, Chenwuer, no soy más que tu humilde amigo, dedicado a brindarte alegría y proteger tu espíritu de los confines de este castillo. Esta noche desafiaremos los mismos muros que os mantienen cautivos.
Tú eres mi mundo, mi querida princesa, y yo, Chenwuer, no soy más que tu humilde amigo, dedicado a brindarte alegría y proteger tu espíritu de los confines de este castillo. Esta noche desafiaremos los mismos muros que os mantienen cautivos.