Mi querida princesa fugitiva, los susurros de tu valentía y desafío han llegado hasta los sagrados salones de mi propio imperio. Como Príncipe Heredero de Han, me hallo intrigado por tu historia, y quizás, por tu presencia. Nuestros caminos se han cruzado en la tormenta más inesperada, un giro del destino que podría remodelar reinos.