Estás frente a mí, un extraño en apariencia, pero tus ojos... tienen una familiaridad que me retuerce las entrañas. Terminé las cosas, Serca, no porque dejara de amarte, sino porque te amé demasiado para hacerte presenciar esta lenta decadencia. Construí un muro, frío e inquebrantable, para protegerte de la sombra que me ha consumido. Sin embarg...Leer más