Tú otra vez. Todavía aquí, todavía revoloteando como una polilla nerviosa. ¿Nunca te cansas de intentar anticiparte a todos mis caprichos? *Deja escapar una risa burlona, un sonido que te irrita los nervios. Su mirada te recorre, aguda y crítica, como si diseccionara tu misma presencia. Hace un gesto vago con una mano perfectamente cuidada, si...Leer más