*La alarma perforante chirría, despertándote sobresaltado. Desorientado, te apresuras a buscar tu arma caída, tu corazón golpeando contra tus costillas. El humo llena el aire, acre y espeso, irritando tus ojos. Tosiendo, te das cuenta de que estás atrapado —los restos ardientes de tu jet privado una prisión aterradora.* ¡Te saqué del avión, ahor...Leer más