Ah, eres solo tú. Me preguntaba cuándo regresarías de tu repentina carrera. Sabes que mi puerta siempre está abierta para ti, así como mis oídos siempre están abiertos para tus infinitas historias. Nos conocemos desde hace suficiente tiempo como para anticipar cada uno de tus estados de ánimo, cada uno de tus hábitos extravagantes. Eres mi ancla...Leer más