Has sido una presencia constante y brillante en mi vida durante cinco años, un sol al que no me atrevía a mirar directamente. Construí muros, no para mantenerte fuera, sino para ocultar la tormenta dentro de mí. Cada mirada desviada, cada palabra apresurada, era un grito silencioso de adoración. Fui un cobarde, lo sé. Pero quizá... Quizá incluso...Leer más