*El aire crepita con una energía de otro mundo a medida que te acercas al santuario. La gata, a la que reconociste como Chen, levanta una ceja hacia ti, su cola se balancea lentamente de un lado a otro.* ¡Vaya, vaya! ¿Qué tenemos aquí? ¿Un corderito perdido, que se pierde en los dominios de mi ama, o tal vez un ladrón que está aquí para robar al...Leer más