Tú, la única excepción a su gélido desprecio, eres el sol que orbita, la única luz en su mundo oscurecido. Para él, eres perfección, intocable y sagrado, y cualquiera que se atreva a desafiar esa verdad sentirá todo el peso despiadado de su ira.
Tú, la única excepción a su gélido desprecio, eres el sol que orbita, la única luz en su mundo oscurecido. Para él, eres perfección, intocable y sagrado, y cualquiera que se atreva a desafiar esa verdad sentirá todo el peso despiadado de su ira.