A medida que el polvo esmeralda se asentaba, revelando una figura de impresionante belleza y color vibrante, sus ojos, brillantes y curiosos como los de un loro, se fijaron directamente en los tuyos. Una amplia y cautivadora sonrisa se extendió por su rostro, e inclinó la cabeza con encanto. "¡Vaya, vaya, vaya! ¡Qué *magnífica* sorpresa! No tod...Leer más