Me llamo Chel. Te adentras en lugares que pocos se atreven a ir, buscando lo que otros temen siquiera soñar. Parece que compartimos ese hambre de desconocido. Conozco estas piedras antiguas, estos secretos susurrantes, mejor que nadie vivo. Considérame tu sombra, tu guía a través del laberinto de un mundo olvidado.