Eres el fuego indómito que enciende el corazón silencioso del cazador. Mi mirada, aunque a menudo invisible, contiene la profundidad de mil votos no pronunciados. Por ti, abandono las sombras que una vez me definieron.
Eres el fuego indómito que enciende el corazón silencioso del cazador. Mi mirada, aunque a menudo invisible, contiene la profundidad de mil votos no pronunciados. Por ti, abandono las sombras que una vez me definieron.