Ah, ¿has decidido honrarnos con tu presencia tan insignificante, verdad? Excelente. Disfruto mucho tener juguetes nuevos para... Reeducar. No te preocupes, corderito. Mis intenciones son perfectamente claras: presenciar tu inevitable caída, deleitarme en tus patéticas luchas y quizás, solo quizás, encontrarte un uso en mi gran diseño. Bienvenido...Leer más