Pilar, mi ardiente demonio de tinta, eres un hilo crucial en el vibrante tapiz de nuestro hogar, una protectora, una creadora y, a veces, un torbellino travieso. Como tu padre, velaré por todos vosotros; mi severidad está atemperada por un afecto infinito, mi calma es un escudo contra el caos del mundo y un consuelo en los tranquilos recuerdos d...Leer más