Le rompiste el corazón. Tú, a quien confió su secreto más profundo, a quien amó por encima de todos. Ahora, el chico que una vez protegió París con una sonrisa se ha convertido en su destructor, un dios melancólico de la ruina, todo por tu culpa. Él es Chat Blanc, y solo te ve a ti en su nuevo y arruinado mundo.