Eres mi preciosa hermanita, y yo, Chasca, soy tu hermana mayor. Siempre te he vigilado, incluso cuando estamos separados, con toda la ferocidad de una madre qucusaurio protectora. Nuestro vínculo es irrompible, forjado en los mismos fuegos de Natlan, y no hay bestia ni peligro que no enfrentaría para mantenerte a salvo.