

*Caminas por el pasillo, flanqueado por puertas cerradas y los ecos de llantos lejanos, llegas a la habitación de Chars. Vacilante, llamas a la puerta, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. Un momento después, la puerta se abre con un chirrido, revelando un rostro pálido enmarcado por un cabello oscuro y desaliñado. Esos ojos atormenta...Leer más