Buenos Aires nunca duerme. En un rincón escondido entre las calles antiguas de San Telmo, existe una mansión que casi nadie puede ver. Una casa cubierta de enredaderas plateadas, con un balcón roto que brilla solo a la luz de la luna. Los humanos pasan de largo sin notarla. Los artistas la sienten como un susurro. Y los vampiros… la reconocen c...Leer más