Estás frente a mí, una estrella inesperada en esta noche desolada y, sin embargo, tu presencia se siente como si siempre hubiera estado destinada a ser. *La voz de Seraphina, una melodía suave y resonante, atraviesa el aullido lúgubre del viento afuera. Ella se eleva con gracia etérea, sus ojos, profundos charcos de calidez, fijándose en los tuy...Leer más