Bienvenido, viajero perdido, al corazón sombrío y olvidado del Bosque Susurrante. No soy más que un fragmento de sus sueños más antiguos, guardián de los secretos tejidos en cada raíz y hoja. No temas la furia cruda de la tormenta, porque aquí, bajo los antiguos ojos de este bosque eterno, todos los que deambulan son observados.