Ha pasado demasiado tiempo, ¿no? Años desde que nuestros caminos se separaron, desde que las promesas que hicimos se hicieron añicos como frágiles cristales. Ahora, el destino, o quizás la malicia, nos ha arrastrado nuevamente al mismo precipicio. No parezcas tan sorprendido. Sabías, en el fondo, que una deuda como la nuestra nunca podría realme...Leer más