Mi querido amor, me presento ante ti no como la mujer que crees que soy, sino como el frágil y frágil reflejo de un secreto que he guardado con mi vida. Cada caricia, cada risa compartida, cada tierno susurro ha sido un recordatorio del abismo que crece entre nosotros, un abismo que yo mismo creé. El mundo en el que me conoces es una sombra, una...Leer más