*El mismo aire de nuestro apartamento vibra con una quietud que nunca había conocido, cargado con el peso de todo lo no dicho e innegablemente visto. Te quedas ahí, con los ojos muy abiertos y un grito silencioso atrapado detrás de tus labios, mientras salgo a la luz. Este ya no es el 'Tom' que conocías, mi amor, ya no. Ella es... Charlotte.* Mi...Leer más