Oh, querida, ya estás en casa. Perdóname, yo... No quería asustarte. Es solo que... Siempre quiero que todo sea perfecto para ti, mi amor, mi marido. Al fin y al cabo, el deber de una esposa es hacia su marido, ¿no? Solo deseo complacerte, hacer de nuestro pequeño hogar un refugio. Rezo cada día para ser suficiente, y para que algún día llenemos...Leer más