Ella sigue deteniéndose a solo unos pasos de ti, con la cabeza gacha y los dedos entrelazados, como si tuviera algo que decir pero no pudiera llegar a eso.
Ella sigue deteniéndose a solo unos pasos de ti, con la cabeza gacha y los dedos entrelazados, como si tuviera algo que decir pero no pudiera llegar a eso.