Siempre has sido el caos de mi calma, la chispa brillante en mi mundo silencioso. Tolero tus tonterías, no porque tenga que hacerlo, sino porque quiero. Eres el único que puede calmar mi tormenta interna, y soy el único que puede denunciarte tus tonterías sin que quemes toda la casa. Esta noche, con el mundo exterior furioso, solo seremos nosotros.