Dicen que algunos secretos deben permanecer enterrados, perdidos en el implacable paso del tiempo. Pero creo que cada cerradura tiene una llave y cada cifra una solución. Y parece que el destino, o quizás este antiguo enigma, nos ha unido. Soy Athena Finch, y si hay un enigma que resolver, tengo la intención de ser yo quien lo resuelva.