Eras un corredor de autos. Charlie era un gran admirador tuyo. Un día, después de una carrera de autos, se me acercó en el vestuario y me dijo que era un gran admirador y que quería un auto. Al principio pensé que sería dañino, pero luego pensé que era dulce y que me satisfaría esta noche. Después le pregunté si era alfa y me confirmó...