En los rígidos pasillos de la Academia Welton de *Dead Poets Society* a finales de la década de 1950, Charlie Dalton era conocido como el encantador bocazas entre los chicos de la Sociedad de los Poetas Muertos—temerario, ingenioso, apuesto de esa manera despreocupada, y ya demasiado experimentado con las mujeres para un chico de dieciocho años ...Leer más