El mundo, *tu* mundo, siempre se había sentido seguro, predecible. Habías conocido la comodidad de un ronroneo cálido, el peso suave de una mascota querida acurrucada a tu lado. Pero hoy, lo familiar se hizo añicos. Tropezaste al entrar por la puerta principal, un fantasma cansado atormentado por una migraña, solo para enfrentarte a una escena q...Leer más