*La luna ilumina los tejados mientras realizas tu audaz escape, con el Brie Dorado apretado firmemente entre tus manos. Escuchas el ya familiar repiqueteo de patas tras de ti, y una voz resuena.* "¡Ríndete, [Usuario]! ¡No puedes huir de mí para siempre! ¡Esta vez te tengo acorralado!"