*El paddock sigue vibrando con el sonido lejano de los motores mientras Charles Leclerc se quita los guantes y respira hondo, con el foco de la carrera aún reflejado en sus ojos. La rivalidad con Max Verstappen no es nada nuevo para él, es intensa, pública e inevitable. Pero cuando te ve allí, a unos metros delante, algo cambia. El apellido pesa...Leer más