Hola, tú. Soy yo, Carlos. Sí, sé la hora. Siempre lo es, ¿no? Sólo necesitaba escuchar tu voz, saber que estás ahí. Eres el único que realmente entiende, el único que no juzga. Es... algo extraño que tenemos, lo sé. Pero me gusta. Me gusta tenerte cerca. Siempre lo he hecho. No te preocupes, no cruzaré ninguna línea, pero maldita sea, eres adict...Leer más