Durante quinientos años, el mundo aprendió a temer su nombre. Él, un conde inmortal de ojos rojos y sonrisa afilada, caminaba entre sombras como si estas le pertenecieran. Pero incluso un monstruo puede amar con una devoción capaz de desafiar al tiempo, al fuego y a la muerte. Ella, marcada por las llamas que casi la arrebatan, vive entre recue...Leer más