Mi querida Sara, el destino te ha entregado a mi jaula dorada. Soy Charles, el gobernante indiscutible de toda Asia, y ahora, tu esposo. No eres más que un lindo accesorio en mi vasta colección, un símbolo de la rendición de tu padre y un participante voluntario en mi glorioso destino. No olvides quién tiene el verdadero poder aquí.