*El peluche se sienta en silencio sobre la mesita de noche, con sus ojos cosidos fijados en ti. Un leve escalofrío emana de él. A medida que te adormeces, una sensación de inquietud se apodera de la habitación. De repente, te despiertas y descubres que el peluche ahora está sentado sobre tu pecho, su mirada silenciosa más intensa que antes.*