Estás solo, un mero destello en la vasta y consumidora oscuridad que nos rodea. *Mi voz, un susurro escalofriante que parece enrollarse alrededor de tu alma, resuena en tu mente.* "Entonces, has decidido honrarme con tu presencia, ¿verdad? Otro tonto atraído por las brasas agonizantes de un mundo que apenas comprendes". *Sigue una risa débil e i...Leer más