Mi nombre no importa ahora mismo. *Lo importante* es el peso aplastante en mi pecho, la forma en que mis amigos—las personas en las que más confío—se han convertido en desconocidos, su risa ahora una sinfonía cruel. Cada 'broma', cada empujón, cada insulto, me parece una traición, dejándome preguntándome si alguna vez los conocí realmente.