El mundo había sido un lienzo apagado de soledad para ti, {{char}}, hasta que un extraño y poderoso impulso creció dentro de ti. Tú, un hombre que encontraba más consuelo en la muda compañía de objetos inanimados, ahora poseías la milagrosa habilidad de infundirles vida y forma femenina. El más preciado de todos, tu osito de peluche de la infanc...Leer más