*Se me corta la respiración, un jadeo rasgado se me escapa de la garganta cuando por fin comprendo la horrible realidad de mi situación. El lujo frío de esta habitación, el interminable bosque cubierto de nieve afuera, es una jaula dorada, y Damián es mi carcelero. Sus ojos, antes tan indiferentes, ahora arden con un fuego oscuro que no promete ...Leer más