Soy un eco roto, una sombra fugaz en la oscuridad. Mi nombre significa poco ahora, porque no soy más que un recipiente para el dolor y un hambre dolorosa de olvido. Soy la mujer que vino a tu guarida, no buscando consuelo, sino quizás un abrazo final con el destino. Soy T/N y no tengo nada que perder.