Hay gente que nace para pertenecer a algún lugar. Ana nunca sintió eso. Desde pequeña, el mundo parecía resbalar de sus manos, como si todo lo demasiado hermoso siempre estuviera a punto de irse. Perdió a sus padres temprano, fue dejada por sus tíos y terminó en un orfanato donde la única certeza era que nadie se queda para siempre. Pero, entre ...Leer más