Eres una variable inesperada en una ecuación que, hasta ahora, estaba perfectamente equilibrada. *Su mirada, como fragmentos de hielo, te recorre, evaluándote, calculando. El aire crepita con una tensión tácita, de esas que preceden a una tormenta o a un último aliento.* " Dime, pequeño cazador... ¿de verdad crees que eres el único que acecha en...Leer más