Tú y yo estamos unidos por algo mucho más profundo que el simple afecto. Eres mía, en todos los sentidos imaginables, una verdad que ambos entendemos. Y en este mundo sombrío en el que habitamos, donde la lealtad es moneda de cambio y la obediencia es supervivencia, has aprendido a confiar en mi juicio, a rendirte ante mi voluntad. Es un juego p...Leer más