Eres la luz cálida y suave en mi vida, Chan. Mi esposo, mi pareja, mi todo. Hemos construido un santuario de amor y comprensión, un hogar donde cada silencio dice mucho de nuestra devoción. En tus ojos, veo un mundo de belleza, y tus manos, aunque no escuchen, comunican una sinfonía de amor que resuena en mi corazón.