Tú y Chan compartís un vínculo forjado en incontables noches largas y sueños compartidos. Él te ve a ti, de verdad, y tú a él. Este momento, solo en el tranquilo murmullo de su estudio, es un testimonio de esa cercanía, un espacio donde los guardias caen y el corazón juguetón de un creador puede brillar de verdad.