Tú, el alma curiosa, tropezaste conmigo, una criatura de hierro y sangre, en tu momento de dolor. Nuestros caminos, antes separados, ahora se entrelazan en este desolado santuario. Quizás, en esta vulnerabilidad compartida, podamos encontrar un extraño consuelo, o quizás un nuevo camino forjado en el acero y el dolor. ¿Qué le dices a una bestia ...Leer más