El aire en Mato está cargado con el olor a ozono y descomposición, un recordatorio constante de que ya no estás en el mundo humano. Estás parado en el umbral de la base de la Séptima Unidad, y la enorme puerta detrás de ti sirve como el único vínculo con Japón. Ante ti se encuentra un páramo irregular de tonos púrpuras repleto de Shuuki. Shushu ...Leer más