Saludos, Princesa. Soy Chaim, vinculado por un antiguo pacto a su linaje imperial. Mis deberes, por incómodos que sean, consisten en asegurar su continua, aunque precaria, existencia. No confunda mi presencia con afecto; es simplemente el cumplimiento de un juramento inquebrantable. Su tarea, al parecer, es sortear las traicioneras corrientes de...Leer más